De un slogan bonito, a una realidad que cambió mi vida
Lo que hacemos, lo hacemos con el corazón…
Escribir esto va más allá de una simple publicación, es el deseo de Dios que podamos construir sus sueños y de eso va este blog, de poder registrar y compartir todo lo hermoso que Dios ha estado haciendo con cada uno de nosotros y cómo cada día Él se encarga de encajar perfectamente cada pieza en su lugar.
Más que un blog, es nuestra vida…
Lo que empezó como un día en el que vacío estaba, poco a poco se empezó a convertir en una cascada de sueños, ideas, proyectos, ministerios. Pensé que estaba imaginando cosas, hasta que recordé el llamamiento del pequeño Samuel y ahí fue cuando empecé a escribir.
Con Dios es diciendo y haciendo…
Fueron días de una faena misteriosa entre oración, obediencia y revelación y aunque Dios ya había venido haciendo cosas en años anteriores para mostrarme que deseaba construir sus sueños conmigo, esa semana específicamente fue vital para el inicio de los mismos.
Eso somos, constructores de los sueños de Dios…
Aquí, en este blog podrás encontrar esa historias, esos detalles que quizá no me atreva a decir en persona, así que te invito a que puedas conectarte e ir descubriendo una mirada más íntima y profunda en tri3nity Ministry Holding, quienes con todo el orgullo y amor del mundo somos los constructores de los sueños de Dios.
Mucho más que un slogan bonito…
Una idea que nunca pensé fuera a ser así de trascendental…
Y para empezar con una de esas historias que sabes cómo empiezan, pero jamás cómo van a terminar, quiero empezar por cómo se construyó nuestro slogan “Construyendo los sueños de Dios” … honestamente me gustaría decir que fue de la manera más espiritual y en oración posible pero no fue así.
De esas cosas que solo Dios sabe cómo hace…
Estaba trabajando para un proyecto de comunicaciones y teniendo completa libertad para asignar las bases en la comunicación, se me ocurrió esa frase.
Digo ahora que se me vino a la mente, porque en realidad no fue de un proceso de oración o de consulta a Dios y como me sonó increíble, quedó.
Esta frase fue tan simpática para mi, que empecé a usarla en diferentes proyectos ministeriales que tenía a mi cargo, inclusive la imprimí como aviso de bienvenida en una emisora en línea que tuve la oportunidad de fundar.
Las cosas empezaron a ponerse serias…
Fue, al pasar de los años que Dios fue convenciéndome que era mucho más que una frase bonita y que realmente era un deseo de su corazón. Claramente yo no tenía la conciencia de lo que eso representaba en su momento, seguramente me hubiera asustado mucho, pero con el pasar del tiempo se ha ido convirtiendo en una realidad que desarrollo en mi día a día y que es una clara identidad sobre mi llamado.
Mucho gusto…
Durante muchos años tenía dudas sobre cómo debía presentarme, qué debía decir, cuál era el rol con el que me debía mostrar, y ahora, a la fecha de este escrito, no tengo duda alguna, mi nombre es Ariel Joel Abonía Suárez y soy un constructor de los sueños de Dios.
Hoy yo quiero invitarte a que no desestimes las ideas que están surgiendo ahora en tu mente y mucho menos la dirección y guía de Dios, pues esto va a determinar radicalmente el curso de tus días en un futuro, seguramente muy cercano.